Análisis · IA y derecho en Colombia

Sentencia T-323 de 2024: lo que todo abogado colombiano debe saber antes de usar IA

HOFUSS · Junio de 2026 · Lectura de 5 minutos

La inteligencia artificial ya entró a los despachos y a los juzgados de Colombia. Y la Corte Constitucional ya se pronunció al respecto. Si ejerces el derecho y usas —o piensas usar— herramientas como ChatGPT en tu práctica, la Sentencia T-323 de 2024 es lectura obligatoria. Aquí te resumimos qué pasó, qué decidió la Corte y qué significa para tu ejercicio profesional.

El caso que lo originó

Todo comenzó con una acción de tutela presentada por la madre de un menor diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), que buscaba la exoneración de copagos en sus tratamientos y la cobertura de gastos de transporte. En el trámite de segunda instancia, el juez del circuito utilizó ChatGPT como apoyo: le formuló preguntas relacionadas con el caso y contrastó el alcance de las respuestas obtenidas.

El expediente llegó a revisión de la Corte Constitucional, que aprovechó el caso para fijar una posición de fondo sobre el uso de IA generativa en la administración de justicia — la primera de este alcance en Colombia.

Qué decidió la Corte

En la Sentencia T-323 de 2024, la Sala Segunda de Revisión concluyó, en síntesis:

El riesgo que la Corte señaló no es teórico

Las alucinaciones de IA ya han costado carreras y casos. En Estados Unidos, Argentina y España hay abogados sancionados o investigados por presentar ante los tribunales jurisprudencia inventada por herramientas de IA generativa: citas con apariencia impecable, números de radicado convincentes… de fallos que nunca existieron. En palabras de un tribunal argentino, delegar la búsqueda de jurisprudencia en estos sistemas y volcarla "sin cotejar la fuente" resulta "sumamente riesgoso y hasta temerario".

¿Quieres investigar sin riesgos de alucinación?

HOFUSS contrasta cada sentencia contra su fuente real antes de mostrártela.

Probar HOFUSS gratis →

Para quien ejerce el derecho, el mensaje es directo: el problema no es usar IA — es usarla sin verificar cada cita contra su fuente real.

Qué significa para tu práctica: 4 reglas

  1. Verifica toda cita contra la fuente. Ninguna referencia generada por IA debería llegar a un escrito sin que hayas confirmado que el fallo existe y dice lo que se afirma.
  2. La IA asiste, tú decides. Es el mismo estándar que la Corte fijó para los jueces: herramienta complementaria, nunca sustituto del criterio profesional.
  3. Prefiere herramientas que muestren la fuente. Una IA que responde sin citar de dónde salió la información te traslada a ti todo el riesgo.
  4. Documenta tu proceso. La transparencia que la Corte exige a los jueces es una buena práctica también para el litigante: saber qué consultaste y cómo lo verificaste.

Nuestra posición

En HOFUSS construimos bajo la misma lógica de la T-323: la IA es un asistente de investigación, cada cita se contrasta contra su fuente real antes de mostrarse, y la decisión siempre es del abogado. Si una referencia no se puede verificar, no te la mostramos.

Solicitar acceso anticipado

Fuentes

Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal. Verifica siempre las fuentes oficiales.