Análisis · IA y derecho en Colombia
Sentencia T-323 de 2024: lo que todo abogado colombiano debe saber antes de usar IA
La inteligencia artificial ya entró a los despachos y a los juzgados de Colombia. Y la Corte Constitucional ya se pronunció al respecto. Si ejerces el derecho y usas —o piensas usar— herramientas como ChatGPT en tu práctica, la Sentencia T-323 de 2024 es lectura obligatoria. Aquí te resumimos qué pasó, qué decidió la Corte y qué significa para tu ejercicio profesional.
El caso que lo originó
Todo comenzó con una acción de tutela presentada por la madre de un menor diagnosticado con trastorno del espectro autista (TEA), que buscaba la exoneración de copagos en sus tratamientos y la cobertura de gastos de transporte. En el trámite de segunda instancia, el juez del circuito utilizó ChatGPT como apoyo: le formuló preguntas relacionadas con el caso y contrastó el alcance de las respuestas obtenidas.
El expediente llegó a revisión de la Corte Constitucional, que aprovechó el caso para fijar una posición de fondo sobre el uso de IA generativa en la administración de justicia — la primera de este alcance en Colombia.
Qué decidió la Corte
En la Sentencia T-323 de 2024, la Sala Segunda de Revisión concluyó, en síntesis:
- No hubo violación del debido proceso en ese caso concreto, porque el juez ya había adoptado su decisión antes de consultar la herramienta: la IA se usó como apoyo complementario, no como sustituto del razonamiento judicial.
- La IA puede ser herramienta, nunca juez. La Corte fue clara en que estas tecnologías no pueden reemplazar el criterio, la valoración probatoria ni la argumentación del funcionario judicial.
- Advirtió riesgos concretos: las alucinaciones (información falsa con apariencia convincente), los sesgos de los modelos y la falta de transparencia en la motivación de las decisiones.
- Ordenó regular el tema: dispuso que el Consejo Superior de la Judicatura divulgara lineamientos sobre la implementación de la IA generativa en la Rama Judicial, lo que derivó en la guía oficial publicada por la Judicatura.
El riesgo que la Corte señaló no es teórico
Las alucinaciones de IA ya han costado carreras y casos. En Estados Unidos, Argentina y España hay abogados sancionados o investigados por presentar ante los tribunales jurisprudencia inventada por herramientas de IA generativa: citas con apariencia impecable, números de radicado convincentes… de fallos que nunca existieron. En palabras de un tribunal argentino, delegar la búsqueda de jurisprudencia en estos sistemas y volcarla "sin cotejar la fuente" resulta "sumamente riesgoso y hasta temerario".
Para quien ejerce el derecho, el mensaje es directo: el problema no es usar IA — es usarla sin verificar cada cita contra su fuente real.
Qué significa para tu práctica: 4 reglas
- Verifica toda cita contra la fuente. Ninguna referencia generada por IA debería llegar a un escrito sin que hayas confirmado que el fallo existe y dice lo que se afirma.
- La IA asiste, tú decides. Es el mismo estándar que la Corte fijó para los jueces: herramienta complementaria, nunca sustituto del criterio profesional.
- Prefiere herramientas que muestren la fuente. Una IA que responde sin citar de dónde salió la información te traslada a ti todo el riesgo.
- Documenta tu proceso. La transparencia que la Corte exige a los jueces es una buena práctica también para el litigante: saber qué consultaste y cómo lo verificaste.
Nuestra posición
En HOFUSS construimos bajo la misma lógica de la T-323: la IA es un asistente de investigación, cada cita se contrasta contra su fuente real antes de mostrarse, y la decisión siempre es del abogado. Si una referencia no se puede verificar, no te la mostramos.
Fuentes
- Sentencia T-323 de 2024 — Corte Constitucional de Colombia (texto oficial)
- ABC de la sentencia — Consejo Superior de la Judicatura
- Resumen académico — Universidad Externado de Colombia
- Citas falsas con ChatGPT en Argentina — Diario Judicial
- Abogado sancionado por citas falsas de ChatGPT — Xataka
Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal. Verifica siempre las fuentes oficiales.